La cara es el espejo del alma y hay muchas formas de resaltar lo mejor de ella. Lo más conocido y utilizado es el maquillaje, los cortes y peinados. Pero hay otros recursos de las que somos menos conscientes a primera vista y que nos ayudan a resaltar lo mejor de nuestro rostro.
Una de ellas es la forma de las cejas. Aún teniendo una predeterminada de nacimiento, podemos depilarlas para mejorar nuestra expresión facial.
Primero decir que se puede llevar a cabo la depilación de las cejas con cera tibia para quitar la mayor parte y luego acudir a las pinzas para la forma final. Si no hay mucha cantidad que retirar, preferiblemente usar éstas ultimas, ya que es más fácil de controlar el número de pelos y de dónde los arrancamos.
Además de peinarse bien las cejas, si se necesita se recurre a un gel fijador y buscar un lugar bien iluminado, que no haga sombras. Arrancar el pelo en el sentido en el que nace y con movimientos rápidos, agarrándolo lo más cerca de la raíz.
A continuación veremos las cejas más favorecedoras según la forma de la cara:
Cara ovalada: a esta forma le queda bien cualquier ceja, aunque se recomienda no marcar mucho el ángulo.
Cara redonda: buscaremos unas cejas que alarguen y afinen la expresión, para ello lo mejor son unas cejas arqueadas y más bien finas.
Cara alargada: al contrario que en la redonda, lo preferible son cejas pobladas, planas y ligeramente separadas de donde nacen, para que no se alargue más el rostro.
Cara cuadrada : para romper la monotonía de esta forma, las cejas deben estar ligeramente arqueadas.
Cara en forma de corazón:en este caso, para alejar las miradas de la barbilla, lo deseable son unas cejas redondeadas y curvadas.